“Días perfectos”: Wim Wenders y el arte de hallar lo sublime en lo cotidiano. Disponible en Netflix

En “Días perfectos” (2023), Wim Wenders ofrece una profunda reflexión sobre la rutina, la belleza silenciosa y la dignidad humana. A través de Hirayama —un hombre común que limpia baños públicos en Tokio—, la película explora cómo lo aparentemente trivial puede convertirse en refugio, expresión de valores y modo de reconectar con uno mismo en un mundo apresurado.

Cultura09 de octubre de 2025Leila RiveraLeila Rivera

“Días perfectos”: belleza y melancolía en lo cotidiano – Una rutina que cobra sentido

La película sigue el día a día de Hirayama (Kōji Yakusho), quien vive una vida sobria, estructurada, aparentemente simple, pero llena de matices: limpiar baños públicos en Tokio, cuidar sus pasiones como la música, los libros, la fotografía, los árboles. Estas rutinas, lejos de ser vacías, se transforman en espacios de contemplación, reflejo interior y significación.

Wenders y Takuma Takasaki coescriben un guion que no depende de grandes conflictos externos, sino de pequeñas grietas, encuentros mínimos, tensiones internas y pasajes silenciosos. La belleza se rodea de lentitud, de pausas, de ese margen que la mayoría del cine moderno descarta como “lo que no pasa”. “Días perfectos” insiste en que ahí también pasa —y mucho.

 images-original

Interpretaciones, estilo y dirección emocional

Kōji Yakusho se lleva buena parte de los elogios. Ganó el premio al Mejor Actor en Cannes 2023 por esta interpretación. Su Hirayama tiene heridas, ausencias, secretos, pero también una ternura, una ética y una fidelidad al presente que conmueven. 

La dirección de Wenders acompaña con sobriedad. No hay estridencias, ni espectacularidad. La cámara observa, no juzga. La iluminación y la fotografía (a cargo de Franz Lustig) resaltan detalles: los árboles, las texturas de la ciudad, los espacios públicos, con una mirada que remite al slow cinema, al cine contemplativo.

La banda sonora juega un papel clave, con canciones que se insertan como ecos emocionales, referencias a memorias, pasados o afinidades íntimas.

 Lo melancólico como fuerza poética

No se trata simplemente de celebrar la rutina, sino de mostrar su doble filo: lo que da paz y lo que encierra soledad, lo que conforta y lo que hiere. “Días perfectos” deja espacios introspectivos en los que el espectador advierte ausencias, pérdidas, la propia temporalidad de la vida. Esa melancolía no es anecdótica, es parte estructural del film: se siente en los silencios, en la espera de pequeñas señales, en los encuentros inesperados.

dias-perf

“Días perfectos”: ¿qué opinan los espectadores y críticos?

Virtudes:

  • La capacidad de transformar lo ordinario en poético.

  • Autenticidad en la interpretación, sensibilidad emocional.

  • La estética contemplativa: fotografía, música, sonido ambiental, espacios.

Críticas comunes / puntos débiles:

  • Ritmo muy lento para quienes prefieren tramas más activas o conflictivas. 

  • Algunos críticos sienten que la película idealiza demasiado la rutina o que le falta tensión dramática. 

  • Poca evolución narrativa externa; las revelaciones del pasado llegan, pero de forma muy medida, lo que puede hacer que algunos espectadores piensen que “no pasa nada”. 

 última

Espectador recomendado

Los espectadores que van a disfrutar de esta película son los que encuentran sentido en los detalles: en los sonidos, los gestos, las atmósferas o las voces interiores que habitan una historia. No buscan grandes giros de trama, sino más bien un encuentro íntimo con el arte de vivir. Suelen tener afinidad con las filosofías de la cotidianeidad, el minimalismo, la idea del “bien común” y la contemplación del entorno. También pueden interesarse los que disfrutan del cine extranjero —en especial el japonés— o de las producciones que surgen del diálogo entre culturas, como esta película, que combina con sutileza la sensibilidad alemana y la japonesa.

No es tan recomendable para quienes prefieren historias con ritmo elevado, estructura narrativa convencional, acción o conflictos externos potentes, ya que podría resultarles lento o poco dinámico.

 69667

Conclusión: el arte de vivir sin ruido

“Días perfectos” es, en definitiva, un homenaje a la serenidad y al sentido. Wenders demuestra que el cine puede seguir siendo un espacio de silencio y revelación, un refugio Virfrente al caos. En la figura de Hirayama, cada espectador puede reconocerse: alguien que, en medio de la rutina, busca su propio modo de estar en paz.

Para el público argentino —acostumbrado a la ansiedad cotidiana y al ruido urbano—, esta película funciona como un recordatorio: la perfección no está en lo extraordinario, sino en aprender a mirar lo que siempre estuvo ahí.

 

Te puede interesar
3

“Si la vida te da mandarinas”: el tiempo, ese narrador silencioso

Leila Rivera
Cultura01 de enero de 2026

Lejos del vértigo narrativo que domina buena parte del streaming, “Si la vida te da mandarinas” apuesta por algo cada vez más raro: la paciencia. La serie surcoreana convierte el paso del tiempo en materia dramática y encuentra, en los gestos mínimos y la vida ordinaria, una forma delicada de pensar el amor, la memoria y la herencia. Disponible en Netflix.

HemcrhAdR_1200x0__1

“Elsa y Fred”: China Zorrilla y el arte de vivir cuando el tiempo se acorta

Leila Rivera
Cultura25 de diciembre de 2025

Estrenada en 2005 y dirigida por Marcos Carnevale, “Elsa y Fred” ocupa un lugar singular dentro del cine argentino contemporáneo: una película popular, sí, pero sostenida por una sensibilidad adulta poco frecuente. En el centro de ese equilibrio delicado se impone China Zorrilla, en una actuación que la crítica reconoció como una de las más memorables de su etapa final. Disponible en Netflix.

Portada

“Ciencias morales”, de Martín Kohan: la obediencia como forma íntima del terror

Leila Rivera
Cultura20 de diciembre de 2025

Ganadora del Premio Herralde y convertida en una de las novelas clave sobre la última dictadura argentina, “Ciencias morales” condensa, en un espacio mínimo, una reflexión perturbadora sobre el poder, la vigilancia y la interiorización de la violencia. Martín Kohan construye una ficción austera y precisa que sigue interpelando a lectores y críticos, y cuya adaptación cinematográfica, “La mirada invisible”, prolongó su impacto en otro registro expresivo.

a290dabe-b927-43c2-92ac-09f0a5bd807c

Una memoria que se vuelve trampa: “El sentido de un final”, de Julian Barnes

Leila Rivera
Cultura13 de diciembre de 2025

Breve, incisiva y construida como un mecanismo de relojería moral, “El sentido de un final” (2011) consolidó a Julian Barnes como una de las voces más precisas y elegantes de la narrativa contemporánea. Con una prosa contenida y un desenlace que obliga a reconsiderar cada recuerdo, la novela obtuvo el Man Booker Prize y reabrió el debate sobre la fiabilidad de la memoria y el peso del arrepentimiento.

Lo más visto