“Combatientes”: la memoria en primera persona de Malvinas que interpela al presente

La miniserie argentina “Combatientes” (2013), una producción de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) reconstruye la historia de tres soldados de la guerra de Malvinas. Cómo fue su vida antes del conflicto, cómo sobrevivieron y cómo reconstruyeron su vida al regreso de las islas.  Basada en hechos reales. Disponible en Flow.
Cultura09 de abril de 2026Leila RiveraLeila Rivera

Una narrativa coral para contar lo indecible

A más de cuatro décadas del conflicto del Atlántico Sur, “Combatientes” se inscribe en una tradición audiovisual que busca revisitar la guerra desde la voz de sus protagonistas. Lejos de la épica clásica o del dramatismo ficcionalizado, la miniserie apuesta por una estructura coral donde los testimonios de excombatientes se entrelazan para dar forma a un relato fragmentado, pero profundamente humano.

Cada episodio funciona como una ventana a experiencias singulares: el frío, el hambre, el miedo y, sobre todo, la incertidumbre. La decisión estética de evitar recreaciones espectaculares refuerza el peso de la palabra, que aquí se vuelve documento y memoria viva.

primera

Malvinas y la disputa por el sentido histórico

“Combatientes” no solo revisita la guerra: también dialoga con las múltiples capas de sentido que el conflicto ha adquirido en la sociedad argentina. Desde su estreno, la serie se posiciona como un aporte significativo en la discusión sobre cómo narrar Malvinas en el siglo XXI.

El enfoque evita tanto la glorificación acrítica como la condena simplista. En cambio, propone una mirada compleja que reconoce el contexto político de la dictadura, sin desestimar el valor humano de quienes combatieron. Este equilibrio le permite conectar con nuevas generaciones que no vivieron el conflicto, pero que heredan sus consecuencias simbólicas.

segunda

Estética austera y potencia testimonial

Uno de los mayores aciertos de la miniserie radica en su sobriedad formal. La cámara se detiene en los rostros, en los silencios, en los gestos mínimos. No hay artificios innecesarios: la emoción surge de la autenticidad del relato.

El uso de material de archivo, combinado con entrevistas actuales, construye un puente temporal que refuerza la idea de que la guerra no terminó en 1982. Sus huellas persisten en la vida cotidiana de los excombatientes, muchos de los cuales encuentran en este espacio una forma de elaboración y reconocimiento.

cuarta

Recepción y relevancia cultural

En un contexto donde la memoria histórica sigue siendo un terreno de disputa, “Combatientes” se destaca como una obra necesaria. Su recepción crítica ha sido positiva, especialmente por su capacidad de generar empatía sin caer en lugares comunes.

Además, la miniserie se suma a un conjunto de producciones recientes que revalorizan el documental como herramienta de reflexión social. En este sentido, no solo recupera voces, sino que también invita al espectador a asumir un rol activo frente al pasado.

quinta

Un ejercicio de memoria que mira al futuro

“Combatientes” logra trascender el formato televisivo para convertirse en un dispositivo de memoria colectiva. Su mayor virtud es quizás su capacidad de interpelar: no ofrece respuestas cerradas, sino preguntas abiertas sobre identidad, historia y pertenencia.

En tiempos donde el olvido puede ser una tentación, propuestas como esta reafirman la importancia de escuchar, registrar y transmitir. Porque, como deja entrever la serie, la memoria no es solo un acto del pasado, sino una responsabilidad del presente.

Te puede interesar
Portada

“The good wife” (2009): la inteligencia como forma de resistencia

Leila Rivera
CulturaEl jueves
Cuando parecía que las series legales habían agotado sus fórmulas, “The good wife” irrumpió con una sofisticación inesperada. Detrás de los tribunales, los despachos y las campañas electorales, construyó uno de los retratos más complejos sobre el poder, la humillación pública y la reinvención femenina en la televisión contemporánea. Lo que comenzó como la historia de una esposa traicionada terminó convirtiéndose en una aguda radiografía de las instituciones estadounidenses. Disponible en Mercado Play.
Portada

“El chico de la última fila”: cuando escribir también puede ser una forma de manipular

Leila Rivera
Cultura09 de julio de 2026
La nueva miniserie surcoreana de Netflix adapta una de las obras más celebradas del dramaturgo español Juan Mayorga y la convierte en un refinado thriller psicológico sobre el poder de la ficción. Sin traicionar el espíritu del texto original ni de la recordada película En la casa, la serie encuentra una identidad propia, donde la literatura deja de ser un refugio para convertirse en un territorio de obsesión.
portada

“Bronca”, temporada 2: la ira cambia de escenario, pero sigue siendo el motor de una brillante sátira social

Leila Rivera
Cultura02 de julio de 2026
Tras el éxito de su primera entrega, “Bronca” regresa convertida en una serie antológica. Con una historia completamente nueva y un elenco encabezado por Oscar Isaac y Carey Mulligan, el creador Lee Sung Jin amplía su mirada sobre las tensiones de la sociedad contemporánea y demuestra que la violencia cotidiana puede adoptar formas tan sofisticadas como devastadoras. Disponible en Netflix.
Lo más visto
ezequiel cerh 1

Un transplante que le devolvió la vida

Natalia Meli
Información ÚtilEl martes
Después de una década de diálisis, pérdidas, aprendizajes y una larga espera, Ezequiel recibió el llamado que le cambió la vida. Su testimonio es una historia de lucha, conciencia y gratitud que busca inspirar a otros a cuidar su salud y valorar la donación de órganos.
 
Portada

“El chico de la última fila”: cuando escribir también puede ser una forma de manipular

Leila Rivera
Cultura09 de julio de 2026
La nueva miniserie surcoreana de Netflix adapta una de las obras más celebradas del dramaturgo español Juan Mayorga y la convierte en un refinado thriller psicológico sobre el poder de la ficción. Sin traicionar el espíritu del texto original ni de la recordada película En la casa, la serie encuentra una identidad propia, donde la literatura deja de ser un refugio para convertirse en un territorio de obsesión.