Hay esperas que se miden en días y otras que se cuentan en sesiones de diálisis, estudios médicos y llamadas que nunca llegan lo suficientemente rápido. Para Aylén la espera por un trasplante renal se convirtió en una lección de fortaleza, amor familiar y esperanza. Mientras aguarda la fecha que podría cambiar su vida, encuentra en el arte, en sus afectos y en el acompañamiento del equipo del CERH la energía necesaria para seguir adelante.